sábado, 21 de noviembre de 2009
Soñé que bebía tu presencia
porque sentí tu aliento dentro mío.
Tu boca con locura e impaciencia
calmaban de mis labios tanto frío.
Soñé que era yo tu preferencia,
que con tu beso borrabas el hastío
porque de ti, palpé toda la esencia
cuando tu boca me dió de lo que ansío.
Había llorado. Dejé sobre mi almohada
la imagen de ese sueño tan precioso
que ilusionó mi alma enamorada.
Esta mañana lluviosa, fría y nublada,
en este despertar que es doloroso,
he comprendido que sin ti soy nada.
Etiquetas: POEMAS
Subscribe to:
Enviar comentarios (Atom)




0 comentarios:
Publicar un comentario