viernes, 6 de noviembre de 2009
Sin haberte visto cruzar la puerta,
sin haber escuchado sonar el teléfono,
con el viento frío
sobre mi rostro.
En el aguardo
de que llegues
con una rosa roja
de cristal.
Por emergenica
de que llegues
desde ayer.
Por necesidad
de verte llegar,
ya sin una lágrima monocromática
por derramar.
Sin ese perfume único
de tu alma
hasta que llegues.
Entre tanto me siento
sobra mi sillón rojo.
Entre tanto ruedo
por el suelo pensando
en dónde estarás.
Ante un diablo que me consume
por tu desaparición.
Ante un Dios que me ayuda
a poder decirte
en tu regreso
"hasta siempre".
Etiquetas: POEMAS
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